Galbarros aparece nombrado por vez primera en documentos de San Pedro de Cardeña (1083) y posteriormente en la colección diplomática de Oña (1.208).
La iglesia es de finales del siglo XII y solo conserva románico el ábside, sujetado con columnas entregas que parten de un nivel superior, y todo él construido de buenos sillares más o menos regulares. En la cornisa se muestran trece canecillos, la mayoría geométricos, excepto tres: dos mascarones humanos (antropomorfos) y uno zoomorfo. El mascarón situado en la torre procedería del lateral del ábside que quedó oculto por la construcción de la torre-espadaña de factura posterior (gótica). El templo está considerado como de los rurales pobres del románico burebano.
Muchos son los topónimos que atestiguan ser los foramontanos vascos los que durante los siglos X y XI repoblaron la parte norteña de la naciente Castilla. Galbarros conserva este origen. (Galbarra como nombre propio). Esta localidad se encuentra de pleno en la llamada Sierra de las Cruces, considerada una de las zonas más despobladas de la provincia de Burgos.
En dirección a Galbarros, pero imposible evitar pararse en el trayecto para echar un vistazo a Santa Casilda:

Galbarros:



